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21-abril- 2007 -Relato de Enrico (Pavía).

Hola mi amiga, buen domingo.

Ayer por la tarde, mientras estaba en la fila fuera, esperando la entrada a los ensayos, una chica se ha acercado y me ha pedido que le hiciese una foto junto a otras personas.
Mientras me preparaba... ¿qué veo entre sus manos? ¡¡La pancarta de tu web!!!
A veces la casualidad, entre miles de personas que había, hizo que se dirigiesen justo a mí.
Luego les he dicho que te conocía y que te saludaran. Ellos me han preguntado mi nombre y cuando les he dicho cómo me llamaba, me han preguntado: "¿Enrico, el que escribe en nuestro Libro???".
Debo decir que este hecho me ha dado mucha alegría. Gracias a la publicidad que me haces.

Velada digna del nombre: "Gran finale".
Un Claudio en perfecta forma, ya física como vocal, relajado como sólo el que tiene la certeza de haber alcanzado la meta prefijada, incluso antes de partir.

Te advierto que ayer por la noche he vivido el espectáculo en un estado de particular "gracia": estaba relajadísimo por una serie de motivaciones personales, he gozado del espectáculo intensamente y con calma, fijándome en la estructura del escenario, los músicos, el público en torno a mí, los técnicos y todo lo que gira alrededor de la galaxia que toma el nombre de "Claudio Baglioni".

He querido regalarme ese tiempo "a forma di noi" sorbiendo lentamente los instantes, como cuando, en verano, estás en la orilla del mar, en plena puesta de sol, con una bebida helada en la mano y bebes pequeños sorbos, pensando que si el paraíso existe, seguramente contiene también esa imagen y esas sensaciones que estaba sintiendo... simples, pero que sólo logras sentir en pocos e imperdibles instantes, al menos, de tu vida, con tal fuerza que ni siquiera puedes racionalmente explicar la razón.

Sólo entonces he comprendido realmente que estaba frente no sólo a Claudio, al que estoy emocionalmente unido, sino que asistía también a la actuación de un enorme profesional en el escenario, un cantautor - encantador de serpientes. Uno al que no puedes ni debes pedir nada, no puede superar esa "barrera del sonido" porque no es humanamente posible llegar "oltre" las cimas a las que me ha y nos ha llevado, no podemos pedir más de lo que nos ha regalado hasta ahora, simplemente el máximo.

Durante los ensayos estaba en la zona reservada a los amigos menos afortunados y "válidos" de forma diferente, como se dice hoy, puesto que acompañaba a una amiga que estaba en silla de ruedas. He cruzado una vez más, como en Pavía, la mirada y he estrechado la mano de Claudio, intercambiando alguna palabra con él.

Pienso que lo que no se puede expresar con palabras, se puede hacer con el tacto, con el revestimiento de la epidermis, con la piel... y creo que la descarga adrenalítica que me recorría ayer le llegó hasta él. Estoy convencido, porque se ha demorado un poco en dejarme la mano.

No puedo ni tengo nada más que decir respecto a la noche de ayer, probablemente si fuese capaz, expresaría de otro modo mis sensaciones, pero en este momento, estoy sensible, como después de cada concierto, como golpeado por una descarga eléctrica de 10.000 voltios.

Un saludo y gracias como siempre por recoger mis emociones y mis palabras escritas de golpe y con su vida propia. Yo sólo soy un indigno medio.
Si resultan buenas, el mérito es sólo y como siempre, de ellas.

Un abrazo.

Enrico-Henrylander

 

Hola mi amiga, buen domingo.

Ieri pomeriggio mentre ero in fila esterna, aspettando l'entrata alle prove una donna si è avvicinata e mia ha chiesto se le scattavo una foto assieme ad altre persone.
Mentre mi preparavo, cosa vedo tra le mani? Lo striscione della tua web!

A volte il caso, tra le migliaia di persone da quelle parti proprio a me si sono rivolti.Poi le ho detto che ti conoscevo e di salutarti, loro mi hanno  chiesto il mio nome e quando ho detto come mi chiamo mi hanno risposto : ”Enrico quello che scrive sul libro nostro?”
Devo dire che la cosa mi ha fatto molto piacere. Grazie alla pubblicità che mi fai.

Serata degna del nome: “Gran Finale”.Un Claudio in perfetta forma, sia fisica che canora , rilassato come solo chi ha la certezza di aver raggiunto il traguardo prefissato, ancor prima di partire .
Devo dire che ieri sera ho vissuto lo spettacolo in uno stato di particolare “grazia” , ero rilassatissimo per una serie di motivazioni personali, mi sono goduto lo spettacolo intensamente e con calma, soffermandomi sulla struttura del palco i musicisti, il pubblico intorno a me, i tecnici e tutto quanto orbita intorno alla galassia che prende il nome di “Claudio Baglioni”.

Ho voluto regalarmi quel tempo “a forma di noi” centellinando gli attimi, come quando d’estate sei in riva al mare, al tramonto con una bibita ghiacciata in mano e bevi a piccoli sorsi, pensando che se il paradiso esiste, sicuramente contiene anche quell’immagine e quelle sensazioni che stai provando, semplici nel contesto ma che riesci a sperimentare solo in quei pochi imperdibili istanti , della tua vita almeno, con tale forza, senza poterne razionalmente spiegarne la ragione.

Solo allora ho realizzato pienamente che ero di fronte non solo al Claudio a cui sono emozionalmente legato, ma assistevo anche alla performance di un estremo professionista del palco, un cantautore-incantatore di serpenti, uno a cui non puoi ne devi chiedere altro, non può superarre quel “muro del suono” perché non è umanamente possibile arrivare “oltre” le vette su cui mi ha e ci ha portato, non possiamo chiedere di più di quello che ci ha regalato fino ad ora, semplicemente il massimo.

Durante le prove, ero nella zona riservata agli amici meno fortunati i diversamente abili, come si dice oggi, dato che accompagnavo un amica che era in carrozzella ed ho incrociato ancora una volta, come a Pavia lo sguardo e stretto la mano di Claudio, scambiando qualche parola con lui.

Penso che quello che non si riesce ad esprimere con le parole, lo si possa fare con il tatto, con il rivestimento dell’epidermide, con la pelle e credo che la scossa adrenalinica che mi percorreva ieri sia giunta fino a lui, ne sono convinto perché si è attardato qualche attimo in più nel lasciarmi la mano.

Non posso ne ho altro da dire per quanto riguarda ieri sera, probabilmente se ne fossi capace riverserei in ben altro modo le mie sensazioni, ma in questo momento sono al tappeto, come ogni dopo concerto, come colpito da una scarica elettrica di 10.000 volt.

Un saluto e grazie come sempre di raccogliere le mie emozioni e le mie parole scritte come sempre di getto e con una loro propria vita, io ne sono solo un indegno mezzo. Se risulteranno buone il merito è solo e come sempre loro.

Un abbraccio

Enrico-Henrylander

 


27-marzo- 2007 -Relato de Enrico (Pavía).

 

La fecha de Pavía ha sido fantástica por su contenido humano, a pesar de las pésimas condiciones de salud de Claudio.

La entrada de los Clabbers se ha retrasado hasta las 18.20 aproximadamente. Il palacio de deportes es pequeño, unas 3.000 entradas, y pésimo como acústica.

Claudio está ya en el centro del escenario, con un abrigo negro y bufanda, relajado y dulce, bromea con nosotros, presentándonos los músicos entona alguna canción y comprendo, de repente, que el gran mago esta noche deberá sacar del sombrero un poco de magia especial, porque su principal magia, "su voz", está decididamente mal.

Después nos saluda con gentileza y alguno le pide que venga a saludarnos. Él se cuadra en posición de firmes, simpáticamente como un soldado, y podemos estrecharle la mano e intercambiar sonrisas y buenas emociones.

Yo estrecho la suya, intentando robarle un poco de capacidad de escribir, de fijar en el folio lo que ve pasar a través de la profundidad del alma... o al menos me ilusiono con lograrlo.

Son instantes en los que quisiera expresar mil cosas pero comprendo que él es una persona sola y nosotros una multitud de personas, corazones e historias parecidas, que con nuestra presencia llenamos su recorrido vital y artistico.

Grabo indeleblemente ese instante en la memoria del corazón, antes de hacerlo en la fotográfica de mis ojos.

...Y estoy en una alfombra y como si en ese momento fuese traspasado por agujas de hielo de parte a parte, me siento una especie de esponja viviente, que absorbe toda la energía desprendida por aquel ser del que conozco cada ángulo artístico (no puedo decir lo mismo del ser humano).

Caigo y me levanto mil veces en aquellos pocos instantes y soy simplemente feliz, ingenuamente feliz como puede ser un niño al recibir un regalo.

A pesar de que el próximo mayo mis lunas anuales llegarán a 44, en ciertas cosas permanezco desarmadamente niño.
Con la misma sinceridad escribo ahora, no importándome nada lo que pueda salirme fuera.

Luego el concierto es historia a las espaldas. Claudio fatigado, sin voz y con una tos que le asalta de repente durante las canciones... pero él no dobla las piernas y nos regala otra maravillosa noche de notas que llevarnos dentro de nosotros, un trocito de sol para calentarnos cuando el invierno de la vida nos sorprenda de improviso.

Quizás tiene razón Claudio en que una canción no puede cambiar la vida, pero a mí, con toda seguridad, me la mejora y me la colora de azul.

 

Enrico-Henrylander

 

La data di Pavia è stata fantastica per contenuti umani , nonostante le pessime condizioni di salute di Claudio. L'apertura ai Clabber è spostata solo verso le 18.20 circa, il palazzetto è piccolo circa 3.000 posti, pessimo come acustica.

Claudio è già al centro palco, in un cappotto nero e sciarpa, rilassato e dolce, scherza con noi presentandoci  i musicisti intona qualche canzone e capisco subito che il grande mago questa sera dovrà tirare fuori dal cilindro qualche magia speciale, poichè quella principale "la sua voce" è decisamente messa male. Dopo ci saluta con gentilezza a quel punto qualcuno chiede che venga a salutarci, lui si mette sull'attenti simpaticamente come un soldatino e, possiamo stringergli la mano e scambiarci sorrisi e buone emozioni.

Io stringo la sua, cercando di rubarne un poco la capacità di scrivere,di fissare sul foglio quello che vede passare attraverso la profondità dell'anima o almeno mi illudo di riuscirci.

Sono attimi in cui vorrei esprimere mille cose ma capisco che lui è una persona sola e noi una moltitudine di persone, cuori e storie simili, che vanno ad intasarne il suo percorso di vita e artistico.

Fermo indelebilmente quell'attimo nella memoria del cuore, prima che in quella fotografica degli occhi miei.

Sono al tappeto e come se in quell'attimo fossi trafitto da aghi di ghiaccio che mi trapassano da parte a parte, mi sento una sorta di spugna vivente, che assorbe tutta l'enetgia sprigionata da quell'essere di cui conosco ogni angolo artistico, non ho la pretesa di dire lo stesso per quello umano.

Cado e mi sollevo mille volte in quei pochi attimi e sono semplicemente felice, ingenuamente felice come può essere un bambino, per un regalo ricevuto.

Nonostante che il prossimo maggio le mie lune annuali arriveranno a 44, in certe cose rimango disarmatamente bambino, con la stessa sincerità scrivo ora, fregandomene di quello che uscirà fuori.

Poi il concerto è storia alle spalle, Claudio affaticato, senza voce e con una tosse che l'assale improvvisa durante le canzoni, ma lui non piega le gambe, regala a noi un'altra meravigliosa notte di note, da portarci dentro, un pezzetto di sole per scaldarci quando l'inverno della vita ci sorprende improvviso.

Forse ha ragione Claudio, una canzone non può cambiare la vita ma  a me sicuramente la migliora e la colora di blù.

 

Enrico-Henrylander

 


 

25-abril- 2005 -Relato de Alex-Calcio (Barcelona).

 

Todo comenzó el 25 de Abril, entré en el libro de SoloClaudio, y alucinaba, todos hablabais de la visita de Claudio a Madrid dos días antes, y yo no me enteré.... seguramente tampoco hubiese ido, al caer fin de semana, y más sabiendo que a los pocos días viajaba a Barcelona. Esa era mi gran oportunidad.

Así que empecé a pedir información. Primero en el mismo libro de SoloClaudio, pero no hubo respuesta. Como no, pregunté a Do. Pero ella no viajaba a BCN y no tenía información, al mismo tiempo, comencé a mandar mails a Televisiones locales y nacionales al igual que radios y grandes almacenes (Fnac, Corte Inglés). Curiosamente, respondían pocos y para decir que no sabían nada. Hasta que al fin supe algo gracias a TV3. Tenían previsto entrevistarlo el miércoles 27 en un sitio que no podían desvelar -según ellos- por órdenes de la Cía. discográfica.

Increíble, Claudio en mi ciudad, el miércoles y yo, el martes, sin saber nada más. Los nervios van subiendo, y tienes una sensación de que puede ser que lo conozcas, o que ese día iba a pasar sin pena ni gloria, y con una gran frustración. Hice un nuevo llamamiento en el libro, pero nada. Llega el Miércoles, y mi cara de cabreo llegaba hasta suelo. Sólo quedaba una cosa por hacer. Era visitar los Hoteles de 5 estrellas de la ciudad. Así que le pedí al Google: -Barcelona hoteles 5 estrellas-, y ahí estaba el listado. No podía hacer nada más. Así que cogí la moto y empecé por el Juan Carlos I. -Increíble hotel por cierto- estuve deambulando por el hall y el bar 15 minutos. Yo era consciente de que aunque diera con el hotel, lo más seguro es que estuviera fuera, o en su habitación, pero también tenía la esperanza de ver a alguien que como yo, llevara en una bolsa algo con forma de disco y me informara de alguna cosa. No os relataré mi periplo por los 6 hoteles por donde pasé más de media mañana, sólo os diré que si tomas un agua o un cortado, preparad un mínimo de 3 euros. Eran sobre las doce del mediodía, y confiaba más, en llegar a casa y encontrar un mail con buenas noticias, que en seguir viendo hoteles. Así que me dije - los dos últimos y a casa pitando.

Entonces ocurrió. Llegué a un hotel que está junto a las Ramblas, y antes de entrar, entre unas cortinas medio abiertas del bar, lo vi. En ese momento no me puse nervioso. Él llevaba un pantalón blanco, camisa y chaqueta tejana y una especie de macuto blanco. Esa fue la primera imagen. Un tipo más alto y delgado de lo que pensaba. Sin pararme ni un momento, entré. Me quedé a unos 5 discretos metros de distancia, ya que estaba hablando con otras personas (periodistas de la SER). Entonces ya empecé a notarme una respiración más acelerada, pero eso sí, con una gran sensación de satisfacción. Cuando vi que la conversación terminaba, me acerqué antes de que se uniera a su grupo. Me presenté y le pedí que si podía hablar con el un momentito, me contestó -claro, como no- En ese momento se acercó una chica que creo que era de la discográfica, mientras yo le explicaba a Claudio mi paseo por los Hoteles. Naturalmente enseguida le comenté lo que creo que le decimos más o menos todos con diferentes palabras, pero es tan importante para cada uno, decirle lo importante de ese momento, los años que he escuchado su música, prácticamente sólo, y lo difícil que es ser seguidor suyo en España. Entonces le pedí que me firmara un cd, a lo que naturalmente accedió gustoso. Pero cuando lo vio hizo un pequeño gesto entre sorpresa y curiosidad. Me dijo que no lo había visto nunca, -es una edición limitada Japonesa del -Mille giorni di te e di me- con la letra en italiano y japonés. Me lo pidió un momento, y se lo fue a enseñar a sus acompañantes.

Tras unos segundos, volvió junto a la barra del bar y me dijo. -¿Quieres tomar algo?-Entonces, si que me puse todo lo nervioso que me faltaba. Le conteste con la boca pequeña, (lo reconozco) -No, no quiero molestar, gracias- Pero él insistió de nuevo, y no me negué. Él pidió un café y yo un cortado.
Intenté coger el azúcar, pero enseguida vi que acabaría esparcido por toda la barra, así que decidí tomar el cortadito sin azúcar, para evitar “patosidades”. Realmente me temblaban las manos. Era consciente del momento que estaba viviendo, pero me sobraban los nervios. Después de manifestarle mi admiración por él, me preguntó si escuchaba más música italiana, y hablamos de Fabio Concato, Battisti, y Pino Danielle. Trascurridos no más de 2 ó 3 minutos, noté que se ponían en marcha, y mi tiempo acababa, un último suspiro para la dedicatoria en el cd (para mí y mi familia), una foto junto a él, y un GRACIAS!!! como una casa.

Nos dijimos "hasta luego", porque lo vería por la tarde en la SER. Él se giró ya para irse, y yo pedí la cuenta. Claudio me oyó y en ese momento, se volvió, y me dijo - No, no, está todo bien, no te preocupes.- Le volví a dar las gracias, y me marché... con una sensación infinita de satisfacción y felicidad.

Ese día 27 de Abril, junto al 11 de Julio de 2005 en el concierto de Madrid, han hecho realidad mi sueño.

 

Alex-Calcio


 

25-noviembre- 2006 -Relato de Leo en Livorno (Concierto nº 11 del Tour Tutti qui).

 

Hola a todos!


Después de retrasar la vuelta 1 día por problemas en el vuelo de vuelta, ya estoy aquí.
A algunas de vosotras ya os he comentado algunas de las sensaciones vividas en el concierto de Livorno. Y es que fue...¡impresionante!. Todos los que íbamos salimos alucinados de allí. Ninguno habíamos visto un espectáculo de esta magnitud (y os aseguro que hemos visto muchísimos conciertos de otros grandes artistas).

Empezamos a ponernos nerviosos ya 1 día antes (bueno, algunos mucho antes) cuando recibí la llamada de María (Addio) desde allí, desde Livorno, comentándonos que estaba esperando para las pruebas de sonido y comentarnos cómo era aquello. Los nervios aumentaron cuando al día siguiente llamé a María para que me contara sensaciones y las pude oir en su propia persona porque (¡qué casualidad!) ambos estábamos en Pisa (ella fué el día después del concierto y nosotros estábamos allí antes de ir a Livorno por la tarde).

Y llegaron las pruebas de sonido. Antes de entrar algunos fans italianos alucinaban con nosotros porque habíamos venido desde España a ver a "su" Claudio. Creo que algunos se dieron entonces cuenta de la dimensión que tenía C. Baglioni.

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Ahí aproveché para entregar las tarjetas de "Soloclaudio" que Karmen me había enviado. Y ¡oh, qué bonita sorpresa! Algunos ya nos conocían y comentaban "molto bella" (en referencia a la página); "Mª Carmen"... Imaginaros qué emoción!. Intuimos antes de entrar que sería difícil acercarnos a él porque allí había, no 20 ó 30, sino unas 100 personas. Pero una vez dentro, ¡qué más daba!. Estábamos muy cerca y, además de la curiosidad de asistir a esas pruebas, Claudio nos regaló un mini concierto ("Cinque minuti...", "Via", "Mille giorni...", "Tienimi con te"...) maravilloso!!.Aquí aproveché para llamar a Zowie: le prometí que la llamaría y me pareció un bonito momento y, además, en ese momento con menos gente cantando, supuse que oiría mejor a Claudio. Mi amiga y yo agitábamos nuestra bandera y Claudio...segurísimo que la vio.

Esperamos el inicio del concierto. Buscábamos con la vista un lugar donde poner la bandera de Soloclaudio. No había ninguna otra bandera en el recinto y eso nos sorprendió: ¿es que no se podrán poner?. El único sitio posible de colgarla era delante de un cristal que podía fastidiar la visión de los que se sentaran cerca de allí. Pero fuimos para allá con la bandera preparada y lista para colgar: mi amiga subía los brazos por encima del cristal; yo metía los dedos por una rendija... Y allí quedó, sin molestar y visible para Claudio y para todos.

Y después vino el concierto, puntual, como siempre. Como ya le comenté a Karmen, aquello no era un concierto: era algo más. Era un espectáculo con una historia que lo guía; con un montaje espectacular y, a la vez minimalista, donde la música y los músicos son los protagonistas (el sonido, uno de mis miedos por lo oído a otros, buenísimo); y con un Claudio al que se ve pletórico: no para de ir de allá para acá, con pequeños gestos para la gente pero sin descuidar la macha del concierto; y con una voz...ay Dios mío! En varias ocasiones la gente rompió a aplaudir cuando Claudio subía y subía esa voz maravillosa y se quedaba allí, suspendida... Pero sin abusar. Como ya le comenté a Zowie, a Antonia, a Jessica, y a los que compartimos mesa en Valencia, me encanta eso de Claudio: no se regodea; sabe que si abusa, quita brillantez; te ofrece pinceladas, momentos inolvidables dentro de un concierto inolvidable. Y el ambiente del concierto, precioso: existe una comunidad entre Claudio y la gente que hace que cantan (cantemos) al unísono varias canciones como si lleváramos juntos toda la vida. Casi tres horas después (sin bis, seguido, sin parar)... el espectáculo acababa...pero seguía, seguía, siguió y sigue en nosotros.

 

Los que ya lo habéis visto, oído, creo que sabéis de qué hablo; los que aún no habéis tenido ocasión, preparaos para una experiencia capaz de daros un golpe de vida.

Un beso para todos.

Leo

 


4-noviembre- 2006 -Relato de Karmen en Caserta (Tercera fecha del tour Tutti qui).

 

Yo sabía que los clabber podíamos asistir a las pruebas de sonido previas al concierto, que permitían el acceso hacia las 17.30 y que había que mostrar el Pass y la tarjeta de identidad.

A las 17.15 yo ya estaba en la puerta del Palamaggio de Caserta. Éramos pocas personas porque este lugar está en lo alto de una colina y hacía bastante frío, algo poco normal para esa época, comentaban a mi alrededor.
En la fila conocí a unas chicas de Milano, Rosana, Franca y Mina, muy simpáticas.

Dentro se escuchaba a Claudio cantando “E tu”...

Estuvimos esperando un buen rato, quizá fueran las 18 horas cuando nos permitieron entrar. Nos sentamos donde nos indicaron los encargados de seguridad, en un lateral muy próximo al escenario.

 



Ahí estaba Claudio: guapísimo, con una camiseta de manga corta y un chaleco haciendo ejercicios con la voz o probando algún instrumento.

Con ayuda de Rosana puse una de las banderas-pancarta que llevaba conmigo en una barandilla para que se viera bien.



Lo sorprendente sucedió cuando Claudio, bien abrigado con bufanda y felpa, se bajó del escenario y se acercó a unos seguidores que estaban hacia mi izquierda y estuvo unos momentos charlando con ellos.
Entonces yo grité en voz alta: “¡¡¡Claudiooooooo... vuelve a Españaaaaaaaaaaaa...!!!” y agité en el aire la otra bandera que llevaba.
Los italianos que estaban a mi lado me animaron sonrientes a que llamara la atención de Claudio para que se acercara a nosotros ya que estábamos en un lado que se podía ver muy bien porque había una de mis pancartas ante nosotros, en la barandilla.
Volví a agitar mi bandera y a llamar a Claudio. Entonces me vio y se aproximó a donde yo estaba, con cara de sorpresa.

Me sentía muy tranquila, curiosamente, creo que los que estaban a mi lado estaban algo más nerviosos.
Le dije: “Ciao Claudio, sono Karmen, Karmen con la K. Vengo desde España a verte y a traerte este regalo.”
Las personas que estaban cerca le dijeron que había ido sola hasta allí, entonces él, con los ojos muy abiertos, me preguntó: “Da sola?” Y cuando le respondí que sí , que me había trasladado desde España totalmente sola, agarró mis manos y exclamó con una enternecedora sonrisa: “Poverina!”.

 



Entonces le expliqué en español pero con mucha calma, y a la vez seguridad, que había hecho más de treinta banderas como aquélla, símbolo de su club de fans en España e Hispanoamérica, que quería que él conservara una, le anuncié que supiera que habría españoles en esta gira y que, cada vez que viera una pancarta así, recordara su promesa de regresar a España.

Claudio se disponía a decir otra vez “Lo juro por...” cuando le puse cara seria y le interrumpí con mucho respeto. Entonces le rogué que no jurara, que volviera a España en enero, febrero, marzo... cuando fuera, pero que una escala de este tour fuera en suelo español, donde le queríamos mucho.

Él me escuchaba con mucha atención, las palabras me salían a borbotones pero con mucha serenidad, dulzura y firmeza. Manteníamos nuestras manos agarradas con fuerza. Yo sentía el calor de sus grandes manos en las mías y contemplaba aquellos ojos de muchacho tímido clavados en los míos.

Lo más bonito fue cuando le saludé en nombre de mis padres, mi amiga Elisa, mi novio y mi hermana. Le di las gracias especialmente en nombre de mis padres: “Ellos dicen que tú y tu música me han devuelto las ganas de vivir”. Entonces Claudio, muy emocionado, apretó con fuerza mis manos, puso un beso en sus dedos y lo depositó entre los míos. Como estábamos a demasiada distancia para darnos un abrazo, puso otro beso en sus dedos y extendió su mano hacia mi mejilla, donde yo lo puse tras haberlo recogido de su mano. Fue un precioso intercambio de besos y caricias. En sus ojos se notaba una sincera gratitud.

Tomó la bandera y regresó al escenario mientras los que me rodeaban decían: “Brava, brava. Claudio è stato molto carino con te”.

 



Yo me sentía muy contenta y satisfecha, pero aún no había terminado todo porque cuando Claudio estaba de nuevo ante el micrófono y empezaron a sonar los acordes de “Mai più como te” él entonó en español estas palabras: “Nadie como tú...” .

Aún no he bajado de las nubes y lloro de emoción cada vez que recuerdo este precioso episodio.

Aquí tenéis una muestra de otra canción que grabé en los ensayos: "Tienimi con te".



El concierto fue muy divertido, muy rítmico y entrañable: lloré, canté, grité y salté.
Al final encontré a Gabriela y a Maria Grazia, también de Milano.



 

Karmen-Quante volte

 


7-noviembre- 2005 -Concierto en Roma con la Royal Filarmonic Orchestra.

Las 9 horas y pocos minutos. Claudio puntualísimo, como de costumbre, entra en escena con el escenario ya ocupado por esta magnífica orquesta de 62 miembros, a la que se une la banda de Claudio: Paolo Gianolio (guitarras), Elio Rivagli (batería), John Giblin (bajo), Pio Spiriti (violines y teclados) y Roberto Pagani (piano y teclados).

Frack, camisa blanca y corbata, se sienta al piano situado en el lado izquierdo del escenario y toca Io sono qui con una musicalidad realmente especial, ya que por costumbre estamos habituados a escucharla tocada con la guitarra y, por tanto, con un ritmo más rápido.....Nos preguntamos qué tipo de concierto iba a ser aquél, pero con las tres siguientes canciones Claudio nos hizo entender rápidamente que íbamos a tener sorpresas... exclusivamente positivas.

En efecto, los arreglos de Tuttoinunabbraccio, Poster y Fotografie eran efectivamente más sinfónicos y adaptados para una gran orquesta ....pero su fuerza vocal, sus agudos y el potente final de Poster nos hizo entender que Claudio estaba en una forma deslumbrante, con una voz al 200% de su potencia, además asociada a la armónica fuerza de tal orquesta, nos estaba dando a todos sensaciones increíbles, escalofríos en la piel, voz potente y sonidos que penetraban en el alma...

Un sonido lento y rítmico de tambores (varios y con diversos tonos) acompañó toda la ejecución de Tamburi lontani, y creo que todos y cada uno de los corazones del teatro latieron al unísono...

Requiem y Per incanto e per amore fueron verdaderamente dos lujos que nos regaló Claudio, que las ejecutó, en un teatro que prestaba especial atención -y en ese caso en religioso silencio-, con toda la intensidad que requieren y que resultaron verdaderamente emocionantes, con el soporte de una ejecución orquestal igualmente sentida.

Así, el concierto prosiguió entre un jolgorio de sensaciones inolvidables... cada canción era una perla nueva que se añadía a este collar que se estaba desenredando en nuestros oídos pero, sobre todo, en nuestros corazones... la fuerza vocal de Io me ne andrei...para gritar, la pasión puesta en la ejecución de Quei due... para llorar, la ternura de 1000 giorni...para desmayarse...

¿Qué decir? ...ha sido verdaderamente fantástico, superlativo... se veía que era algo que sentía también él con todas sus fuerzas... estaba allí, no sólo con el cuerpo sino también con la mente y sobre todo con el corazón y con todo el sentimiento que sabe derrochar en sus interpretaciones y que nos transmite tan intensamente en sus mejores momentos…

Tras un medley interpretado al piano con la orquesta que se añadía a cada canción que se ponía en marcha, nos ha regalado de nuevo, siempre con el piano, una nueva y emocionante interpretación de Avrai (vista también la presencia del valiente Giovanni)… y después la recta final con Strada facendo, La vita è adesso y Via (en ésta última a cogido por fin su querida guitarra)… y el público lo ha seguido cantando y saltando sobre la vida porque en el fondo, en aquel momento, él mismo lo solicitaba… un final cargado de energía positiva que, no obstante, no creo que desentonase con el lugar y el tipo de concierto, porque también la orquesta iba tocando las notas una tras otra con un ritmo seguramente más rápido y más incisivo…

Pocas palabras para recordarnos que el concierto era en favor del Fai, que protege la belleza del ambiente y para manifestar que el arte es importante… que el arte es vida y ha de cuidarse y protegerse, y que tener en el corazón la belleza significa tener en el corazón el mundo que nos rodea… Nos saluda agitando la mano… mas con los ojos que sonríen felices por este nuevo encuentro que tenía además también un objeto y un significado más profundo, en el que él, se veía, creía profundamente.

Qué decir, había acabado… las acostumbradas tres horas aproximadas que se van volando en un agitar de alas… estás allí y apenas ha empezado y sin embargo ya ha terminado… estás allí… con la voz ronca, las manos despellejadas, las lágrimas en los ojos, cansado, extenuado y sin embargo con una vitalidad, una energía… unas ganas de hacer y de ser que no creías poder tener… estás allí… dentro de esas “islas de buena energía” que todas y cada una de las veces ÉL sabe regalarnos, y en las que sabes que lograrás conmoverte y vivir de nuevo, y de nuevo hasta el próximo encuentro y hasta el próximo… “lleno”…

Algunas pequeñas anécdotas para bajar un poco a la tierra desde estas nubes sobre las que aún tengo los pies… y de las cuales no logro bajar.

Nuestro mago no se ha equivocado con las letras esta vez porque tenía el atril y verdaderamente se las leyó todas… con excepción de Bolero donde no sé como ha sido, quizá no lograba leer, quizá perdió el hilo… y!?... cantó dos estrofas musitando algo que nadie creo que haya entendido, quizás no eran ni siquiera palabras... y entonces te llega al corazón un sentimiento de ternura... y quisieras casi consolarlo y decirle que no importa, que no sucede nada, que está todo OK de igual forma...

Los agradecimientos dirigidos a la Royal en inglés han debido ser un gran esfuerzo, de todos modos nos ha regalado también este detalle... in fluent english... jejejejeje...

Y luego ha tenido durante todo el tiempo un problema inmenso... ¿dónde pongo las manos????... se veía que le faltaban sus instrumentos y las manos estaban de más... se las estrechaba, se las metía una en el bolsillo y la otra en el atril, las dejaba colgando... en resumen, no sabía lo que hacer con ellas y al final, cuando ha literalmente aguantado la guitarra, se ha recuperado... finalmente sus manos tenían un sentido...

Quisiera estar aun allí, quisiera que no hubiese terminado nunca... hubiera querido entonces gritar "parad el mundo, quiero descender y permanecer justo aquí en este sitio y en este momento".

Elena


3-4 noviembre 2005 -Día de la salida al mercado del triple cd "Tutti qui".

 

Hola Carmen.

Hoy estoy muy feliz (¡aunque muy cansada!). Aquí me tienes para contarte la mítica noche pasada ¡vivida con nuestro grandísimo mago!
Si quieres, puedes traducirlo todo y ponerlo en el Libro.

Flami y yo cuando hace unos días supimos que Cla' iría a Messaggerie Musicali, decidimos ir preparándonos para una larga cola (en realidad ha sido peor de lo que temíamos) y pocos segundos con Cla', pero en este periodo de abstinencia, estábamos felices, de todos modos, por verlo y estar con él también en esta ocasión.

Pero ayer por la tarde una amiga me advierte que en el sitio oficial habían escrito que a las 23h Cla' iría desde la Plaza de España por la Via del Corso a pie y me puse contentísima, aunque no sabía lo que podría suceder. Y así, nos vamos allí, a las 22,30h, mi inseparable "amiguita" Flami (¡Cla' si me ve sin ella se preocupa!), otras amigas de 51 Montesacro y yo, en expectante espera y muy curiosas por ese evento.

Luego supimos que todo iniciaría desde la cima de la escalinata de la iglesia de Trinità dei Monti, así que subimos. A las 23h llega Claudio, guapo de miedo, con la camisa azul oscura, vaqueros claros y cazadora de piel negra (mejor paro aquí los comentarios sobre su espléndida forma física, ¿no, chicas?... ¡es que si no, me censuran!!!), abraza su guitarra e inicia con Strada facendo. Yo estaba justo delante de él (hoy me he visto en ese momento en el telediario regional, en primer plano ¡qué vergüenza!). Él de vez en cuando me miraba y me sonreía con esa sonrisa suya arrebatadora. Yo estaba perdida en su mirada y de verdad no lograba creer lo que estaba viviendo. ¿Y qué decir de La vita è adesso sentados en los escalones??? Una emoción indescriptible... si no fuese por las cámaras de tv y las cámaras fotográficas parecía de verdad estar entre amigos (aunque las miradas de todos nosotros eran más que amistosas...).

Un momento de vídeo de la noche (con Melissa en primer plano)...  AQUÍ